Desde el post de la otra vez siguiendo con el recurrente tema de la serie de feriados del cual somos víctimas (?), tuve en estos días una serie de diálogos sumamente interesantes con amigos y compañeros sobre el asunto del tiempo libre y un uso correcto de este.
Como la libertad es un bien escaso, cuando se dispone de ella por un corto periodo pretendemos hacer en ese lapso temporal todo lo que solemos dejar relegado a un momento más propicio. Asi nos encontramos con una agenda apretadísima en nuestro día de “relax”, y como demostré en ese post anterior, nunca hay suficientes fines de semana, feriados, y dias no laborables para hacer todo lo que pretendemos. Esta era una realidad de la cual estaba totalmente convencido hasta que me empecé a topar con gente que asegura que tantos días feriados se le hacen tediosos.
Si. Por mucho que nos cueste creer hay gente que se aburre en su tiempo libre. La primer recomendación que se me viene a la cabeza para hacerle a quien sufre esta horrible forma de desdicha en ese momento tan inoportuno, es que debería hacer un examen cuidadoso sobre su realidad presente. Digo.. para cambiar radicalmente esa realidad.
Es que como decía la memorable frase de la aún más memorable pelicula nos han hecho creer que somos aquel empleo que tenemos, y la posta es que no es asi. Y hasta muy probablemente seamos todo lo contrario a eso. Si al fin y al cabo un ingeniero de caminos tiene más autonomía para cepillarse los dientes que para construir un puente. Y es en esa autonomía donde queda plasmada la personalidad del tipo, su libertad, su yo mas esencial y originario.
La libertad tiene un peso, una carga de responsabilidades tan grande que hasta a veces preferimos antiborrarnos de obligaciones para que la presión de las decisiones caiga sobre un exterior. sobre un jefe, un trabajo, un padre, una pareja o un paro de la cetup
Imaginate a un pibe de 17 años, que no sabe mucho de la vida, teniendo que elegir ahora y para siempre una carrera que determinará lo que hará la mayor parte de las horas de sus dias desde los 20 a los 65 años. (si algún poder ejecutivo no se le ocurre aumentar edad jubilatoria), y hasta probablemente tenga la presión de sus padres y familiares reclamándole cierta posición social que permita enorgullecerlos para lavar frustraciones propias. Pobre pibe! pobre de nosotros que tuvimos que pasar en algún momento por esa situación.
y si, mejor que decida otro. Por un largo tiempo más, le dejamos a otro que decida a que debemos dedicarle nuestras horas de vida. Y asi la personalidad de este inseguro se va opacando hasta perderse en su firme y determinante puesto de director de cuentas de la caja de ahorro y seguro de la cooperativa municipal de Villa general Gonzalez… ponele. Porque alguien que ostente un titulo tan aburrido como ese no debe ser lo que se dice una personalidad arrolladora.
Leí hace no mucho tiempo una cita que me voló la peluca: “Millones de personas que suspiran por ser inmortales no saben que hacer una tarde de domingo en su casa”. Susan Ertz es la autora. Mas allá de esta frase no he leido nada de ella. Aunque ya tengo muchas ganas, porque esas es una de las reflexiones más lúcidas que lei.
Asi que mejor encontrarle un poco de onda al domingo, al feriado y al dia no laborable, porque en una de esas, encontramos la vacuna contra la muerte y tendremos que enfrentarnos a eso que somos realmente sin ya ningún tipo de miedos y urgencias. y ahi te quiero ver!


